sábado, 11 de septiembre de 2010

11 de SEPTIEMBRE de 1973: NUESTRO DIA MAS NEGRO...




                                                PALACIO DE LA MONEDA, SEDE DE GOBIERNO.


jueves, 9 de septiembre de 2010

18 de SEPTIEMBRE de 1810

El 18 de septiembre próximo, CHILE celebrará 200 años de vida republicana. Esa fecha recuerda un hito de nuestra historia: la formación de la primera Junta Nacional de Gobierno, que dio inicio al proceso que nos llevaría a ser un país independiente.

Dicha Junta nació durante un cabildo abierto realizado en Santiago y cuyo objetivo era dar un gobierno al Reino de Chile, que había quedado legalmente sin uno, tras encarcelar Napoleón Bonaparte al  rey de España,  Fernando VII.

la Junta de Gobierno, imbuida de un espíritu de fidelidad al rey cautivo, decretó la libertad de comercio de los puertos chilenos con los países amigos y neutrales a España, convocó a elecciones para elegir un Congreso Nacional y reorganizó las tropas militares, entre otras tareas...

Esta instancia constituye la primera forma autónoma de gobierno surgida en Chile desde el inicio de la  conquista por parte de los españoles y, sin proponérselo, fue el inicio del proceso de Independencia en el que la intervención de múltiples hombres y mujeres con sus ideas y sus acciones, fue conformando lo que poco a poco sería una República Independiente.

Fuente: http://www.auroradechile.cl/

lunes, 6 de septiembre de 2010

CENTENARIO 1910: DATOS PARA COMPARAR y LLORAR


En 1910, CHILE, tenía una población  aproximada de 3.249.279 millones de habitantes, dividida en 23 provincias desde Tacna a Chiloé.

La población profesaba la fe católica en forma mayoritaria.

La esperanza de vida llegaba a los 31,5 años.
Santiago concentraba el 10% de la población total del país, más o menos, 325.000 personas, y tenía 1.600 conventillos, en los que habitaban 75.000 personas.

Conventillo. Santiago, 1920

El índice de analfabetismo era de un 60%.

En la educación primaria, existían alrededor de 260.000 alumnos.

En la secundaria ese número se reducía drásticamente, pues había sólo 30.000 estudiantes.

Durante gran parte del siglo XIX, el Estado chileno profundizó considerablemente el desarrollo de la educación fiscal, llegando en 1910 a tener alrededor de 2.300 escuelas primarias en todo Chile. Sin embargo, ese esfuerzo dejaba pendiente las necesidades de la enseñanza secundaria, ya que en todo el país había sólo 40 escuelas de esta naturaleza.

Si pasar de la enseñanza primaria a la secundaria resultaba difícil para gran parte de los chilenos, acceder a la educación superior era aún más complicado. Sólo 1.800 estudiantes cursaban carreras profesionales, ya sea en la Universidad de Chile o en la Universidad Católica, los principales planteles superiores del país que impartían carreras como arquitectura, humanidades, leyes, ingeniería y medicina.

En Chile, hacia 1910 el índice de mortalidad general era de un 31,7%1.

Dentro de las enfermedades más mortíferas estaban la tuberculosis, bronconeumonía y la neumonía, alcanzando un 16% de mortalidad.

La ausencia de agua potable y de servicios de alcantarillado propagaba enfermedades como el tifus y el cólera, transformándolas en las principales causas de muerte en nuestro país, con un índice de un 76% de mortalidad.

Las enfermedades venéreas también provocaban estragos en la población; la sífilis afectaba a amplios sectores de la sociedad chilena.


Sin embargo, fue en los índices de mortalidad infantil donde nuestro país manifestó con mayor fuerza sus penurias en el ámbito de la salud. Este índice llegaba aproximadamente al 25%, situándose como uno de los más altos del mundo. Las causas de muertes más comunes en los menores de un año eran la neumonía, diarrea y distrofias congénitas.
La cobertura médica en el país era aún más pobre. En todo Chile había aproximadamente 80 hospitales, lo que hacía prácticamente imposible combatir efectivamente todas las enfermedades que aquejaban a la población. Ante un panorama sombrío como este, la expectativa de vida, tanto para hombres como para mujeres, era de sólo 30 años.


Las profundas carencias de la sociedad chilena no sólo se manifestaban en el mundo urbano. Por el contrario, en 1910, más del 57% de la población chilena vivía en el campo, lo cual generaba una realidad tanto o más pobre que la descrita anteriormente.